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20 mar. 2014

Reseña: «36 kilos», de M. B. Brozon

Título: 36 kilos
Autor: M. B. Brozon
Año de publicación: 2008
Sinopsis: Fer y Regina han sido amigas de toda la vida y ahora se enfrentan juntas al termino de la preparatoria, pero aun queda mucho tiempo para la graduación y hay muchas cosas por hacer. En medio de sus intentos por llevar a cabo el Plan, ambas se embarcan en una dieta para estar perfectas cuando llegue el momento de vestirse para la fiesta de graduación. Fer no parece estar muy convencida, pero Regina se la toma muy enserio... demasiado, quizá; todo visto desde el punto de su mejor amiga, que no sabe qué le sucede y cómo actuar al respecto, pero que está dispuesta a hacer lo que sea con tal de conservar su amistad.

Una escritura ligera y un tema interesante para la mayoría de los adolescente, conforman estas 169 páginas que relatan un problema tan actual y amplio, como la obsesión por el peso y la delgadez. Pero no está narrado por quien podríamos llamar "la víctima", sino por su mejor amiga, otra chica de su edad que no entiende por qué de un día para otro, Regina tiene cambios de humor y ha bajado tanto de peso.
¿Cómo paso? Ambas comenzaron la dieta al mismo tiempo, pero mientras Fer consumía sólo productos bajos en grasas y hacía ejercicio cuidando a Joey, Regina decía hacer dos horas de ejercicio  diario, además de comer cosas sin grasa y asistir al fancy club. 
A mí parecer, el libro anvanza lento en cuanto al momento de "descubrir" qué le pasa a Regina, sí, Fer podía tener todo el miedo y estar muy nerviosa, pero después de un tiempo los signos eran muy evidentes; especialmente durante Navidad y Año Nuevo. Y sus padres, ¿en serio estaban tan ciegos? Hay un momento, cuando se van a probar los vestidos que, de verdad, me dieron ganas de abofetear a ambas, sobretodo a Fer.
-¡Sí, pero ve! -decía sin dejar de llorar y señalando los pliegues en el talle del vestido-; se ve horrible con esta lonja! No debí hacerle caso a mi mamá y a sus estupideces, no debí.
-Regina, te ves bien, en serio, ¡ve! Acuérdate de la película, el vestido quedó idéntico, y te juro que te ves superparecida a la actriz, ¡mira! -decía yo, también señalándola en el espejo.
-No me veo bien, estoy ancha -gritó tocándose los huesos de la cadera -. ¡Ve, ANCHA!
-Güey, esos son tus huesos, de ahí ya no puedes ser más angosta, ¡tendrías que limártelos!
Los personajes no se desarrollan mucho, descontando a ambas protagonistas, que parecen estar solas en el mundo. Pablo no es el típico prototipo de nerd; sí, es ñoño, pero es un ñoño artísta, quiere ser escritor, le preocupa el arte ¡había mucho qué hilar ahí! Manolo igual me pareció demasiado superficial. Ambos chicos pudieron ser y hacer algo más importante, pero se vuelven prácticamente inexistentes después de la graduación.
Un libro de lectura fácil y rápida. Entretenido, sí, pero no sé hasta qué punto; como para pasar un buen rato con algo ligero, pero nada memorable.

Sobre el autor

Mónica Beltrán Brozon (México, 1970) comenzó su carrera literaria en 1996cuando ganó el premio El Barco de Vapor de la Fundación SM con «¡Casi medio año!», lo que se repitió nuevamente en 2001 con «Las princesas siempre andan bien peinadas». También ganó el premio A la orilla del viento del Fondo de Cultura Económica, con la obra «Odisea por el espacio inexistente». Escribre desde cuentos y novelas para el público infantil y juvenil, hasta guiones para cine y radio. Otra de sus novelas reseñas aquí en la Cueva del Escritor es «Historia sobre un corazón roto... y tal vez un par de colmillos».

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